miércoles, 30 de enero de 2013

Capítulo. 4- 'La libertad no vuela'

Las 8:15, otro nuevo día un viernes, un dulce viernes. Un viernes en el cual tengo que ir a una fiesta por lo menos no pensaré en todo lo que me rodea. Hoy no hace frío ni mucho menos. Hace un calor que me hace ponerme un moño cuando salgo de casa. Los rayos de sol se interponen en mi camino de nuevo mientras que hoy me toca cogerme el bus para no llegar tarde. Ojala pudiera ir andando hace muy bueno. Hoy no pasa ningún coche, no me pita nadie. Mejor olvidar lo que pasó ayer porque sería un poco brusca pensar en algo que hicieron para fastidiarme.

Pasa el bus, me dispongo a subir cuando me doy cuenta de que el supuesto mejor amigo de Fill se encuentra atrás con un libro entre las manos. Su sonrisa abunda cuanto mas pasa de hojas.Cuando levanta la mirada yo bajo la mía mientras me siento en un asiento trasero mas adelante al suyo.

Me disponía a ponerme los cascos a escuchar la música que me hace olvidar todo y centrarme en la letra de la canción. Sería genial sonreír porque alguna canción te recordará a un momento bueno del pasado.
-Em, ¿Hola? ¿Tu eres Marga, no?- Se acerca el mejor amigo de Fill. ¿Como se llamaba? Will, Alberto, no ¿no?- ¿No te acuerdas de mi? ¿En serio?
-Si, espera. Sé que eres el mejor amigo de mi primo pero no me acuerdo de tu nombre.- Suelto una pequeña carcajada de improvisto para que no se enfade.
-Ah, bien. Soy Robert ¿Te acuerdas?
-Si, ya me acuerdo.
-Eres un poco enana para ir solita en un bus. ¿Me puedo sentar?-Dijo mientras miraba el asiento de mi lado. Respondí con un pequeño 'bueno' que casi no oí ni yo.- ¿Y tu dónde vas? ¿Por qué vas a algún sitio, no?
-¿Dónde voy a ir? Pues al instituto.-Dije cruzando mis brazos mientras miraba por la ventana sin prestarle atención alguna.
-¿Te caigo mal, verdad?-Dijo levantándose.
-No sé, no te conozco. ¿Te vas? Ten un buen día.
-Te veré en la fiesta de Fred, de mí nadie se libra tan fácilmente.- Dijo mientras se bajaba en una parada anterior a la que me tenía que bajar yo. Me dispuse a prepararme para salir del bus. Pero mi teléfono sonó mas de 4 veces y tuve que cogerle. Salí del bus y marqué el número.
-Marga, ¿Dónde estás? Tienes que venir al instituto. Corre. Rápido.- Dijo una voz alarmante.
-¿Quién es? Ya vo...-Dije mientras me colgaban y no me dio tiempo a terminar de hablar. ¿Quién tendría mi número?

Al llegar había una pequeña ambulancia, y cuatro personas al rededor de algo que la vista no me llagaba a ver. El corrillo se giro hacia mi donde me miraban fijamente a los ojos. Una chica rubia andaba hacia mi, ¿Era Wendy?
-Marga, es tu primo. No sabía a quien llamar. Ha tenido un accidente. Su novia Daddy estaba ahí, iban discutiendo y ella no ha sufrido ningún daño pero él se ha roto una pierna. Daddy se ha querido ir porque no quiere saber nada de él. Y no sabía a quien llamar porque Fill también se ha dado un golpe en la cabeza y...- Decía mientras no acababa de hablar.
-Para, Tranquila, voy a acercarme. Respira hondo y vete con tu amigos que yo me voy con él.- Wendy asiente y se va con la mirada bajada y demasiado preocupada.

De repente me acuerdo de todos los problemas que he tenido, de todos los que he soportado. De todo lo que mi primo me ha ayudado siempre, Me recordaba a algo que siempre se iba y nunca volvía a cosas buenas como de cosas malas. Me acerque rápidamente a la ambulancia, había recobrado el conocimiento pero estaba llorando por todo, no podía mantener la pierna, no podía con ella porque no podía moverla. Estaba subida a un altillo, vendada, mientras tenia rasguños por la cara; por los pómulos y frente. Todo lleno de marcas. Yo estaba demasiado asustada y me acerque a abrazarle. Que miedo estaba pasando no podía perderle, no podía perder a nadie mas. Le necesitaba.
-Marga, estoy bien. Vete a clase. Iré al hospital y luego nos vemos en la fiesta. Estaré perfectamente. Ahora te toca a ti dedicarme una sonrisa.- Dijo mientras soltaba una pequeña carcajada inundada de angustia- Por favor.- Lo intente, enseñé media franja de dientes y le miré a los ojos mientas me iba con la mirada mirando hacia el suelo.

Pasaron seis duras horas de clase que si el recreo sola en un banco que si no estaban ni Fred, ni Wendy, que si estaba preocupada. No podía parar de pensar que tal estaría el pequeño Fill pero a la vez el mas grande de todos los seres humanos. No podía dejar de lado nuestros dos años juntos. Sus decaídas, mis decaídas, nuestras decaídas. Todo se nos iba de las manos hasta que el móvil me volvió a sonar.
-¿Sí? ¿Hola?- Dije un poco obsoleta de todo los asuntos.-¿Fill? ¿Wendy? ¿Fred?
-Fill, tranquila, soy yo. Que te estoy esperando en la esquina de la calle Westerm. Ven, que vamos a la playa que tengo una sorpresa.
-No me gustan las sorpresas. Pero ya voy, quiero verte.- Dije con una carcajada corta.
Al llegar a la calle Westerm que daba justo a la esquina de la pequeña playa estaba mi primo,con sus pequeñas muletas que hacían que su pierna rota que cojeaba mucho;esperándome con las manos abiertas. Me alargo la mano para que le diera mi mano y pudiera llevarme. Un montón de gente con bikinis y con pequeños gorros y sombreros se dirigía a la orilla. Mientras nos acercábamos Fill se fue porque Daddy estaba allí luciendo figura.
-Marga, ya has llegado por fin.- Un tipo con bañador a cuadros me saluda con un pequeño abrazo amistoso.
Eran todos tan como decirlo ¿Geniales? Fui rápidamente a ponerme algo y quitarme mis pequeños vaqueros, me puse unos pantalones cortos y una camiseta de tirantes, mientras vestía mis gafas de sol. Wendy apareció de entre la gente con un chico moreno que tenía unas gafas puestas a posta por lo rayos del sol. Iban de la mano, Que extraño. Que mala sensación.
-Marga, ya era hora.- Dijo Wen con una sonrisa de oreja a oreja.- Este es mi no..
-¿Em perdona? ¿Tú te llamas Marga? Anda, Así que Marga.- Dijo el tipo de las gafas de sol mientras se quitaba las gafas de sol y sus pequeños ojos azules deslumbraran ante  el sol.
-¿Os conocíais?- Dijo Wen, yo moví la cabeza de un lado para otro indicando que 'no' mientras el me sonreía.- Es mi novio, se llama Wiill.- Le di la mano, al rato él se acercó y me dio dos besos. Cuando Wen se fue nos quedamos solos y tras una larga conversación yo me fui frustrada por no conocer a casi nadie de toda esa multitud de gente. Hasta que una chica morena me hizo acordarme.
-¿Kelly?- Dije super emocionada.
-¡Marga!- Dijo sonriendo y sin parar de gritar. Me dijo que la acompañará, y me pusiera uno de sus bikinis, Para tirarnos desde unas grandes rocas. Me daba un miedo terrible, pero me agarró la mano.
-No te preocupes, si caemos las dos por lo menos las dos estaremos juntas.



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